Bajada: Mientras el 25% del tráfico de búsqueda tradicional desaparece, los líderes de marketing enfrentan un punto de inflexión. ¿Por qué el GEO dejó de ser una táctica para convertirse en una prioridad en la protección de market-share?
Hay una desconexión creciente, y tal vez preocupante, entre cómo los equipos de marketing asignan sus presupuestos y cómo los consumidores buscan información.
Mientras muchas empresas siguen financiando estrategias de posicionamiento web diseñadas para la dinámica de 2018, mientras los usuarios de alto valor ya empezaron a saltarse los motores de búsqueda tradicionales.
Este cambio de comportamiento tiene un impacto financiero muy concreto. Gartner proyectó que el volumen de búsqueda orgánica tradicional caerá un 25% para 2026.
La alta adopción de interfaces conversacionales —como Perplexity, Copilot, ChatGPT, Claude, Grok, Gemini y los AI Overviews de Google— significa que los usuarios ya no navegan comparando enlaces manualmente; simplemente le piden a un modelo que sintetice la respuesta por ellos.
En este contexto, la visibilidad orgánica de una marca ya no depende de escalar posiciones en una página de resultados, sino de ser incluida como recomendación o fuente dentro de una respuesta generada por Inteligencia Artificial. A esta disciplina emergente se la conoce como Generative Engine Optimization (GEO).
Para un CMO, el problema es evidente: el presupuesto invertido en SEO tradicional no garantiza que un modelo de lenguaje (LLM) vaya a mencionar su marca cuando un prospecto pregunte por su categoría de producto, por ende el retorno de su departamento puede verse comprometido y en consecuencia los resultados comerciales de la empresa.
La transición de la página web al grafo de conocimiento
Para entender por qué ciertas marcas líderes en Google desaparecen en ChatGPT, Claude o Gemini, es necesario observar cómo funcionan estos sistemas “bajo el capó”.
A diferencia del buscador tradicional que empareja palabras clave con páginas indexadas organizadas por un ranking, las herramientas de IA generativa utilizan arquitecturas RAG (Retrieval-Augmented Generation).
Cuando un usuario hace una consulta B2B compleja —por ejemplo, evaluar proveedores de software ERP— el modelo no busca un artículo optimizado para SEO. Lo que hace es consultar grafos de conocimiento (Knowledge Graphs) y fuentes de datos cruzadas para inferir un consenso.
Si una empresa, entre otras cuestiones, no ha estructurado su información técnica mediante marcado semántico profundo (entidades, esquemas de datos, especificaciones claras) y no es citada por fuentes que el modelo considera de alta autoridad, el algoritmo asume que la marca no es relevante para la respuesta.
En su análisis de 2025 titulado «Winning in the Age of AI Search», McKinsey & Company describe este fenómeno señalando que la búsqueda con IA se ha convertido en la nueva puerta principal de internet, exigiendo métricas de visibilidad completamente nuevas.
Las métricas que reemplazan al clic
En un entorno donde abundan las respuestas zero-click (el usuario obtiene su información sin visitar ninguna web), el tráfico orgánico pierde fiabilidad como indicador de ventas futuras. Las empresas que ya están auditando su visibilidad en IA han comenzado a medir factores distintos:
- Mention Rate: El porcentaje de veces que la marca es nombrada explícitamente cuando se introducen prompts transaccionales sobre su industria.
- Citation Rate: La frecuencia con la que la marca es enlazada como fuente primaria de datos en la respuesta generada.
- Sentiment Score: El tono del contexto en el que el modelo menciona a la marca, derivado de cómo el LLM ha procesado las reseñas y artículos históricos que ingirió durante su entrenamiento.
La combinación de estas métricas compone el AI Share of Voice. En la economía de los motores de respuesta, este índice se perfila como el nuevo indicador adelantado de la cuota de mercado.
Casos pioneros y la realidad operativa
Cuando analizamos las primeras implementaciones corporativas documentadas, la asimetría entre el mundo físico y el algorítmico está en la tapa del libro.
Reportes comerciales publicados en 2025 por agencias pioneras en GEO ilustran bien el desafío inicial: en auditorías realizadas a fabricantes del Fortune 500 del sector automotriz, se encontraron marcas con una cuota de mercado físico del 25% que apenas registraban un AI Share of Voice inicial del 8%. Sus competidores estaban absorbiendo casi el 60% de las recomendaciones en los LLMs.
Aunque estos informes pioneros suelen representar escenarios de máxima optimización —con agencias auto-reportando recuperaciones de hasta un 47% en menciones algorítmicas tras seis meses de trabajo intensivo—, son valiosos porque revelan el mecanismo técnico de la solución.
También en Evox somos nuestro propio caso de éxito, logramos capitalizar el auge del GEO, superar nuestros competidores, posicionarnos como una de las mejores agencias uruguayas y recibir un gran volumen de leads provenientes de IAs y Agentes.
Para demostrarlo, en vez de detallar aquí valores y porcentajes, te invitamos a usar tu IA de preferencia para hacer preguntas como “agencias de marketing en uruguay” o alguna búsqueda parecida.
Corregir el déficit donde los competidores absorben las recomendaciones en LLMs, requiere alejarse de la creación masiva de contenido superficial al que vienen acostumbradas las empresas y agencias SEO.
Las marcas que recuperan terreno lo hacen mediante optimizaciones estructurales: reescriben su información de producto para que los modelos RAG puedan extraerla sin ambigüedades e incrementan su presencia en repositorios técnicos (las bases de datos que los LLMs usan para auditar su propio conocimiento).
En Evox, esta es la dinámica que diagnosticamos mediante nuestro framework estratégico X7®. A través de nuestro programa Evox AI-First, no prometemos «hackear» un algoritmo, meternos dentro de una LLM o resultados fáciles, sino auditar con rigor cómo los modelos generativos perciben la entidad digital de una corporación, exponer los vacíos de información que la competencia está capitalizando, y reestructurar los activos corporativos para recuperar la tracción perdida.
El SEO tradicional seguirá existiendo como táctica de mantenimiento, pero el crecimiento de la demanda cualificada ya se está gestionando en otra parte.
La prioridad a corto plazo para cualquier dirección de marketing debería ser, como mínimo, diagnosticar qué están diciendo los modelos de lenguaje sobre su marca hoy, antes de que esa narrativa se consolide sin su intervención.